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1.EL OBJETIVO DE LA VIDA 2.LA ESPIRITUALIDAD
1.CONSEJO DE UN PADRE
1. Musica Espiritual 2. Amazing Grace 3. Over the rainbow 4. A mis queridos hijos 5. PADRE NUESTRO 6. FLAUTA DE PAN 7. SONIDOS MAGICOS 8. LA ORACION 9. MI VIDA PARA COMPARTIR
1. IT'S A WONDERFUL LIFE 2. GHOST, LA SOMBRA DEL AMOR 3. MAS ALLA DE LOS SUEOS 4. DESDE MI CIELO (The lovely bones) |
Espiritu y Espiritualidad Espiritu es un concepto que alude a una fuerza no perceptible por los habituales 5 sentidos. En la antigedad se asociaba a la fuerza que el aire pudiera ejercer sobre las velas de un barco. Tambin al aliento motivador que permite acometer tareas en un estado de nimo de felicidad. El espritu que alienta nace de la integracin de la informacin en un cerebro con capacidades de pensamiento y le explica al ser humano su propia capacidad para pensar y para tener animacin, emergiendo la capacidad de autodominio. Los animales y las plantas tienen alma anima pero no son capaces de autodominar su espritu. Esto establece la principal diferencia entre alma y espritu: No tienen capacidad de eleccin sujeta a criterios racionales, por los cuales dominar su alma; por lo tanto son carentes de espiritualidad, pero no de espritu. La espiritualidad esta basada en la transpersonalizacin del ego, reconociendo que la energa que aliente nuestra naturaleza, procede de un sistema basal, dando soporte a la creencia de la exitencia de un espiritu o aliento superior del cual depende nuestro ego. La gran incognita que representa para el ser humano el entender como dominar el pensamiento del hombre y as condicionar las expresiones del alma a voluntad, dio origen a la conceptualizacin de un espiritu o aliento que trasciende al ego, y por lo tanto en jerarqua, que da soporte al ego y la voluntad. Una especie de hommo dei. La persona capaz de armonizar alma y espritu se encuentra ms cerca de Dios y es capaz de trascender lo que entendemos comnmente por humano. Eso no lo hace superior a los dems, slo lo prepara para servir a los dems como instrumento de una voluntad superior. Concepto de Dios Desde la antiguedad, se ha necesitado siempre la figura tutelar de un padre gua que, tal como los padres reales, diese la sensacin de estar acogidos para poder descargar de responsabilidad a la voluntad, admitir que hay asuntos que hemos de permitir que acontezcan ms all de nuestra voluntad y que esos hechos no son malos, dado que ese 'padre' que lo domina no desea nada malo a sus criaturas. De esa forma se supera el miedo que la presencia divina puede generar en un primer momento a nuestro espritu, figurativamente, hay que dejarse caer de espaldas. De esa forma se asumen las consecuencias y se integran dentro de la actividad como algo ineludible. Cuanto menos desarrollada es una sociedad, ms intensa es la necesidad de sentir que los elementos no controlados son guiados para nuestro bien. Segn se va desarrollando la sociedad se llega a la conceptualizacion de un espiritu superior dando como resultado la idea de un dios en el pensamiento monoteista y de varios espiritus superiores en el politeista. La necesidad de organizar el conocimiento dio como resultado una estructura, que con el tiempo se dividi en ciencia y religin, siendo esta ltima forma la que el hombre encontr para estructurar la espiritualidad de los pueblos de acuerdo a sus creencias historicas dndoles nombre y atribuciones o poderes a las diferentes deidades y creando conceptos y mensajes que dichos espiritus superiores desean comunicar a los humanos. Solo algunos iniciados o personas que han tenido un amplio avance racional y filosfico tienen la capacidad de comunicarse con dichos entes superiores. La espiritualidad es la forma de transcender al propio ego y reconocer que se necesita ms poder del que nuestro ego pudiera estimular para dirigir nuestra voluntad. En este aspecto, la religin es un conjunto de experiencias, que han sido tiles a las personas en la puesta en prctica de unos dogmas que no son, o no suelen ser colaterales a la naturaleza humana, y s necesarios para forzar la socializacin a entornos ms artificiales, que a veces entran en concordancia con los criterios de los gobernantes, principales beneficiarios del recurso humano, mientras otras muchas veces quedan puramente en el mbito ideolgico o de los cientficos o filsofos. El resultado es una deidad con atributos sobrenaturales que se deben imitar, pero cuya presencia es difcil de delimitar. La puesta en prctica de dichas costumbres, suelen otorgar una adoracin a un dios o varios dioses a travs de una estructura como la religion o a travs de pensamientos y actitudes no estructurados en una sociedad, con el nico objetivo de motivar y alentar el recurso humano social. Esa imagen divina aparece en el momento en el que uno reconoce que no hay poder que suministre suficiente fuerza a nuestra voluntad si lo tomamos del ego, emergiendo las propiedades de nuestro sistema basal, que nutre un estado de flujo que nos encamina a un estado de nimo feliz. La dimensin espiritual trasciende, por su naturaleza, al control de la voluntad y al deseo del ego, pero no necesariamente a la comprensin intelectual, pues la evidencia de existir escritos sagrados dan a entender que han habido personas que lo han logrado entender y poner por escrito. As, la religin es una expresin de dicha experiencia a travs de un sistema de: 1. Doctrinas morales, 2. Prcticas culturales (ritualizadas y/o espontneas, comunitarias y/o personales), y 3. Un conjunto de smbolos (creencias, "teologas", lugares santos, sacerdocio...). La simbologa religiosa es interpretada en la realidad ligando la experiencia espiritual (smbolo con su significado, fundamento con su argumento), con la historia patente (en parte simbolizada con su significante y moraleja final).
El espritu El espritu no es una sustancia, sino el modo de ser propio del ser humano, cuya esencia es la libertad. Seguramente somos seres de libertad porque plasmamos la vida y el mundo, pero el espritu no es exclusivo del ser humano ni puede ser desconectado del proceso evolutivo. Pertenece al cuadro cosmolgico. Es la expresin ms alta de la vida, sustentada a su vez por el resto del universo. La concepcin contempornea, fruto de la nueva cosmologa, dice: el espritu posee la misma antigedad que el universo. Antes de estar en nosotros est en el cosmos. Espritu es la capacidad de inter-relacin que todas las cosas guardan entre s. Forma urdimbres relacionales cada vez ms complejas, generando unidades siempre ms altas. Cuando los dos primeros topquarks comenzaron a relacionarse y a formar un campo relacional, all estaba naciendo el espritu. El universo est lleno de espritu porque es reactivo, panrelacional y auto-organizativo. En cierto grado, todos los seres participan del espritu. La diferencia entre el espritu de la montaa y el del ser humano no es de principio sino de grado. El principio funciona en ambos, pero de forma diferente. La singularidad del espritu humano es ser reflexivo y autoconsciente. Por el espritu nos sentimos insertados en el Todo a partir de una parte que es el cuerpo animado y, por eso, portador de la mente. En el nivel reflejo, espritu significa subjetividad que se abre al otro, se comunica y as se autotrasciende, gestando una comunin abierta, hasta con la suprema Alteridad. Definiendo: vida consciente, abierta al Todo, libre, creativa, marcada por la amorosidad y el cuidado, eso es concretamente el espritu humano. Si espritu es relacin y vida, su opuesto no es materia y cuerpo, sino muerte y ausencia de relacin. Pertenece tambin al espritu el deseo de encapsularse y rechazar la comunicacin con el otro. Pero nunca lo consigue totalmente porque vivir es forzosamente con-vivir. Aun negndose, no puede dejar de estar conectado y de conectarse. Esta comprensin nos hace conscientes del vnculo que liga y religa todas las cosas. Todo est envuelto en el inmenso proceso complejsimo de la evolucin, atravesado en todas las etapas por el espritu que emerge, cada vez, bajo formas diferentes, inconsciente en unas y consciente en otras. En esta acepcin, espiritualidad es toda actitud y actividad que favorece la relacin, la vida, la comunin, la subjetividad y la trascendencia rumbo a horizontes cada vez ms abiertos. Al final, espiritualidad no es pensar en Dios sino sentir a Dios como el Vnculo que pasa a travs de todos los seres, interconectndolos y constituyndonos, a nosotros y al cosmos. Espiritualidad pura Uno de los objetivos de las religiones es experimentar y expresar la realidad en su dimensin trascendental. Esta expresin siempre se desarrollar influida por la cultura de la sociedad en la que se expresa, pudiendo parecer inaceptable o incomprensible para otras culturas dicha forma de expresin. De esta manera, la espiritualidad est llamada a ser una disciplina universal en el grado en que dichas culturas sean capaces de liberarse de las particularidades culturales (que pueden aparecer como las nicamente vlidas). David Hume apunt hacia una espiritualidad pura en su libro pstumo dilogos sobre la religin natural. En l, el filsofo se refiere a concepciones religiosas que no derivan de la revelacin (a travs de un profeta que dar lugar a unas sagradas escrituras), sino de unos argumentos filosficos universales (como el desmo). Joaqun de Fiore profetiz una religin del espritu que estuviese libre de dogmas confusos que requiriesen explicacin. As, no necesitara readaptarse a cada cultura. Tambin Mahatma Gandhi hizo referencia a ste hecho: Lo mismo que un rbol tiene una sola raz y mltiples ramas y hojas, tambin hay una sola religin verdadera y perfecta, pero diversificada en numerosas ramas, por intervencin de los hombres. La espiritualidad pura es absoluta ambiguedad entregada a la voluntad de Dios. La espiritualidad requiere el instrumento de la consciencia para ser experimentada. Espiritualidad de las religiones La espiritualidad de cada religin pone de relieve los temas que preocupan a la cultura de sta, generando la pluralidad de espiritualidades. Todas las religiones tratan la misma realidad, aunque cada una la expresa con su lenguaje propio relativo a su cultura. Este factor educacional de la religin se debe a que cada doctrina est diseada para funcionar como puente entre cierta estructura mental y la realidad espiritual, es decir, que est inculturada en una sociedad concreta. Esto no suprime el valor absoluto de cada religin ni lo relativiza, simplemente lo desexclusiviza. Del mismo modo que la espiritualidad necesita de una religin, las religiones no se pueden separar de la espiritualidad. Si as fuese, se convertiran en simple supersticin o totemismo. Las doctrinas morales, el culto y los smbolos religiosos son los modos de acceso a la espiritualidad que usan las religiones. Espiritualidad Catlica Qu es la espiritualidad? Espiritualidad: Es a forma de responder libremente, por la gracia, a la llamada de Cristo a ser sus discpulos. Requiere conversin (cambio de corazn) y por lo tanto renuncia al pecado a favor de una vida nueva en Cristo. Esta llamada es al mismo tiempo personal y comunitaria. Igual que hay diferentes rostros humanos, pero, cada uno tiene los mismos componentes: 2 ojos, una boca, una quijada, etc. As tambin hay muchas espiritualidades, pero todas expresan la misma fe en Cristo, vivida plenamente en su Cuerpo mstico, que es la Iglesia. Ella nos une al Seor y a todos los redimidos. La espiritualidad se nutre del Espritu Santo en la oracin, en los sacramentos, en el desarrollo de las virtudes, el estudio la vida comunitaria. (Cf. Catecismo 89, 131, 1374, 1392, 2014, 2684, 2687, 2693, 2697). La Espiritualidad es parte de la teologa que estudia el dinamismo que produce el Espritu en la vida del alma: cmo nace, crece, se desarrolla, hasta alcanzar la santidad a la que Dios nos llama desde toda la eternidad, y transmitirla a los dems con la palabra, el testimonio de vida y con el apostolado eficaz. Por tanto, se busca una sana relacin y equilibrio entre doctrina teolgica y vivencia cristiana. Si slo optara por la doctrina teolgica quitando la vivencia, tendramos una espiritualidad racional, intelectualista y sin repercusin en la propia vida. Y si slo optara por la vivencia cristiana, sin dar la doctrina teolgica, la espiritualidad quedara reducida a un subjetivismo arbitrario, sujeta a las modas cambiantes y expuesta al error. As pues, la verdadera espiritualidad cristiana debe integrar doctrina y vida, principios y experiencia. As ha sido el testimonio de los santos. Santa Teresa de vila dice: No dir cosa que no la haya experimentado mucho (Vida 18, 7; Camino, prlogo 3). Pero ella valoraba tambin mucho el saber teolgico: No haca cosas que no fuese con parecer de letrados (Vida 36, 5). Y deca: Es gran cosa letras, porque stas nos ensean a los que poco sabemos y nos dan luz, y allegados a verdades de la Sagrada Escritura hacemos lo que debemos. De devociones a bobas lbrenos Dios (Vida C. 13, 16). Hay varios peligros y errores en la bsqueda de una autntica espiritualidad: - Por una parte, la ignorancia en los temas espirituales es grande y a veces lleva a que cada cual se forje su propia espiritualidad, su propio criterio. Se suele dar por supuesto que la conciencia y la mente estn siempre bien formadas, y se sabe muy bien discernir lo bueno y lo malo. Pero, a decir verdad, no siempre es as. - Por otra parte, estn tambin los que ofrecen doctrinas falsas o mediocres en temas espirituales. No es raro en temas de espiritualidad un subjetivismo arbitrario, que no se interesa por la Revelacin, el Magisterio, la teologa o enseanza de los santos. Se contentan con seguir sus propios gustos y opiniones. Sern falsas todas aquellas espiritualidades que no conducen a la perfecta santidad y al compromiso apostlico, produciendo cristianos cmodos, sabihondos, soberbios intelectuales, o con ideas confusas, extravagantes y etreas... que va sacando de la chistera un malabarismo pseudo espiritual, que intenta agradar y hacer rer a su pblico, vido de espectculo y de la comezn curiosa. Ya lo deca san Pablo: No soportan la doctrina sana; si no que, segn sus caprichos, se rodean de maestros que les halagan el odo (2 Tim. 4, 3). Qu bueno es tener buenos guas espirituales! San Juan de la Cruz recomienda mucho mirar en qu manos se pone, porque cual fuere el maestro, tal ser el discpulo (Llama de amor viva, 3, 30-31). Y santa Teresa confiesa que siempre fui amiga de letras... gran dao hicieron a mi alma confesores medio letrados, porque no los tena de tan buenas letras, como yo quisiera...Buen letrado nunca me engaЏѡ (Vida 5, 3). Hay una o varias espiritualidades? a) La espiritualidad cristiana es una sola si consideramos su substancia, la santidad, la participacin en la vida divina trinitaria, as como los medios fundamentales para crecer en ella: oracin, liturgia, sacramentos, abnegacin, ejercicio de las virtudes todas bajo el imperio de la caridad. En este sentido, como dice el concilio Vaticano II, Una misma es la santidad que cultivan, en los mltiples gneros de vida y ocupaciones, todos los que son guiados por el Espritu de Dios (Lumen Gentium 41a).... Todos los fieles, de cualquier estado y condicin, estn llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfeccin de la caridad (40b). Y en el cielo, una misma ser la santidad de todos los bienaventurados, aunque habr grados diversos. b) Las modalidades de la santidad son mltiples, y por tanto las espiritualidades diversas. Podemos distinguir espiritualidades de poca (primitiva, patrstica, medieval, moderna); de estados de vida (laical, sacerdotal, religiosa); segn las dedicaciones principales (contemplativa, misionera, familiar, asistencial, etc); o segn caractersticas de escuela (benedictina, franciscana, ignaciana, dehoniana, etc.). La infinita riqueza del Creador se manifiesta en la variedad inmensa de criaturas: miles y miles de especies de plantas, animales, peces, minerales. Tambin las infinitas riquezas del Redentor se expresan en esas innumerables modalidades de vida evanglica. El cristiano, sin una espiritualidad concreta, podra encontrarse dentro del mbito inmenso de la espiritualidad catlica como a la intemperie. Cuando por don de Dios encuentra una espiritualidad que le es adecuada, halla una casa espiritual donde vivir, halla un camino por el que andar con ms facilidad, seguridad y rapidez; halla, en fin, la compaЏa estimulante de aquellos hermanos que han sido llamados por Dios a esa misma casa y a ese mismo camino. Hoy se da en la Iglesia un doble movimiento: por un lado, una tendencia unitaria hace converger las diversas espiritualidades en sus fuentes comunes: Biblia, liturgia, grandes maestros. Por otra, una tendencia diversificadora acenta los caracteres peculiares de la espiritualidad propia a los distintos estados de vida, o a tales movimientos y asociaciones. La primera ha logrado aproximar espiritualidades antes quiz demasiado distantes, centrndolas en lo principal. La segunda ha estimulado el carisma propio de cada vocacin, evitando mimetismos inconvenientes. Ciertos radicalismos deben ser indicados en este punto: - Un exceso unificador: lleva en ocasiones a difuminar las espiritualidades, ignorando los diversos carismas, rompiendo tradiciones valiosas, desvirtuando la fisonoma propia de las diversas familias, regiones, escuelas. As se llega a una espiritualidad nica para adolescentes, jesuitas, madres de familia, prrocos o franciscanos. Es un empobrecimiento. - Un exceso diversificador: radicaliza hasta la caricatura los perfiles peculiares de una espiritualidad concreta; se apega demasiado a sus propios mtodos, lenguajes, modos y maneras; absolutiza lo accidental y relativiza quiz lo esencial; pierde armona evanglica y plenitud de valores. As se produce un ambiente espiritual cerrado, aislado. Los integrantes de crculo tan cerrado se mostrarn incapaces de colaborar con otros fieles o grupos cristianos. Es tambin un empobrecimiento. La vida espiritual debe ejercitarse con las obras, se debe encarnar en la vida ordinaria de la persona. No se es persona espiritual porque se est pensando siempre en el Cielo y se desprecie la tierra. Al contrario, se es persona espiritual porque se contempla el Cielo con los pies muy firmes en la tierra y se pone en prctica lo que se ha contemplado.(Amedeo Cencini, Verginit e celibato oggi, Per una sessualit pasquale, Edizioni Devoniane Bologna, Bologna 2005, p. 103.). La espiritualidad, entendida como un camino para abrirse a Cristo y al prjimo, de forma que se pueda amar a Cristo con el corazn humano y amara al prjimo con el corazn de Cristo. La espiritualidad (T. Spildik, Spiritualit, in La mistica parola per parola, a cura di Luigi Borriello Maria R. del Genio, Toms Spidlk, Ed. Ancora, Milano 2007, p. 336 – 337.) podemos decir que es una escuela, un camino, una forma para llegar a vivir en el corazn de Cristo, que comporta un conocimiento vivencial y experimental de Cristo y una forma muy especfica de relacionarse con el mundo, de acuerdo con este corazn que se ha amasado en la cercana de Cristo. Cada escuela de espiritualidad ofrecer diversos caminos para alcanzar la vida en Cristo. Difieren una de otra por los mtodos, los medios y los caminos que ofrecen y si bien, coinciden en el fin que es el de alcanzar a Cristo, ste se presenta en forma diversa, siendo ste la caracterstica esencial de cada escuela de espiritualidad. Si bien todas tienden a vivir la misma vida de Cristo, cada escuela de espiritualidad presenta un Cristo diverso, o mejor expresado, una faceta diversa de Cristo. El Cristo es el mismo para todos, pero hay quien hace nfasis en el Cristo resucitado. Hay quien pone su atencin en el Cristo que cura a los enfermos, a semejanza del Buen samaritano. Hay quien fija su mirada en el Cristo que toma a un joven y tocando su lengua le dice ȏEffet! Es el mismo Cristo, pero contemplado desde un ngulo diverso. Y no slo se presenta una faceta diversa de Cristo. En ocasiones, el punto central de una escuela de espiritualidad puede ser un misterio divino. As nos encontramos con escuelas de espiritualidad que tiene como centro el misterio de la encarnacin, el de la purificacin de Mara en el templo o el de la Visitacin. Y a partir de ese ngulo o misterio divino se explica el organismo de la vida espiritual presentado por cada espiritualidad. Cada espiritualidad ser el medio para vivir la vida en Cristo, esto es, la vida del Espritu, de forma que las personas consagradas no antepongan nada al Amor de Cristo y vivan una vida de acorde a las exigencias del evangelio. Por ello se puede hablar de una espiritualidad propia basada, como veremos, en el propio carisma. La consagracin religiosa se vive dentro de un determinado instituto, siguiendo unas Constituciones que la Iglesia, por su autoridad, acepta y aprueba. Esto significa que la consagracin se vive segn un esquema especfico que pone de manifiesto y profundiza la propia identidad. Esa identidad proviene de la accin del Espritu Santo, que constituye el don fundacional del instituto y crea un tipo particular de espiritualidad, de vida, de apostolado y de tradicin (cfr. MR 11). Cuando se contemplan las numerosas familias religiosas, queda uno asombrado ante la riqueza de dones fundacionales. El Concilio insiste en la necesidad de fomentarlos como dones que son de Dios (cf PC 2b). Ellos determinan la naturaleza, espritu, fin y carcter, que forman el patrimonio espiritual de cada instituto y constituyen el fundamento del sentido de identidad, que es un elemento clave en la fidelidad de cada religioso (cf ET 51). (Sagrada congregacin para los religiosos e institutos seculares, Elementos esenciales de la doctrina de la Iglesia sobre la vida religiosa, 31.5.1983, n. 11.) La espiritualidad, en la medida que se le conozca, se le aprecie y se ponga en prctica, ayuda a relanzar la vida consagrada, puesto que permite llevar a cabo la adecuada renovacin y por ende, cumplir con los cometidos del Concilio. Cuando un Instituto de vida consagrada o sociedad de vida apostlica conocen el Cristo o el misterio divino que el fundador ha dejado como modelo a seguir tiene la capacidad de enfrentar las tareas de la renovacin sugeridas por el Concilio, a condicin de que la espiritualidad sea viva25. Fijando su mirada en el Cristo o en el misterio divino que ha dejado el fundador como punto central de la espiritualidad, las personas consagradas tienen la capacidad de llevar a cabo la renovacin en sus cinco vertientes propuestas por el Concilio: vertiente cristocntrica, vertiente carismtica, vertiente eclesiolgica, vertiente antropolgica y vertiente espiritual. (Arnaldo Pigna, La vita consacrata, trattato di teologia e spiritualit, Edizioni OCD, Roma, 202, p. 503.) Fuente: - Qu es la espiritualidad? Autor: P. Antonio Rivero, L.C. | Fuente: Catholic.net - El Carisma, origen de la propia espiritualidad Autor: Germn Snchez Griese Fuente: Catholic.net Aunque existen multitud de personas diferentes, hay ciertos rasgos comunes entre ellos que nos permiten conocer mejor a cada quien (por ejemplo con el temperamento etc...), as en la Iglesia Catlica conviven grupos de personas que poseen a su modo cada uno una espiritualidad y al reflejar cada una de ellas algo del Espritu que mova a Jesucristo se convierten as en escuelas de espiritualidad. Espiritualidad franciscana La experiencia religiosa de Francisco de Ass lo conduce a querer imitar a Cristo principalmente en su actitud de "pobreza". Reporta Francisco en la regla Franciscana que: '"La Regla y vida de los Hermanos Menores es esta: observar el santo Evangelio de nuestro Seor Jesucristo, viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad" (2Reg 1). Quienes buscan esa "pobreza" absoluta, deben anunciar la paz y la salvacin de Jesucristo a cristianos y a personas de otras creencias. La Espiritualidad franciscana conduce a desprenderse de s para enfocar su atencin completa sobre Dios y el ser humano en plan de servicio, de amor y fidelidad. Un estilo de vida y de fe. * Ejemplos: * a) Vivir el Evangelio. La espiritualidad de Francisco de Ass. * b) Espiritualidad y situacin del Siglo XII * Ver en:Franciscanos.org. * Fuente:Frate Francesco.org. Espiritualidad Renana del siglo XII * HILDEGARDA Y LAS BEGUINAS Hildegarda de Bingen (1098–1179), educada en la comunidad benedictina de Disibodenberg, llamada la sibila renana del siglo XII, tiene una profunda formacin religiosa, a pesar de su condicin de mujer, lo que era una limitante en aquella poca. Ella sigue la espiritualidad medieval de la experiencia que pone en ejercicio tanto los sentidos interiores del alma cuanto el movimiento amoroso que la impulsa a autotrascenderse. Su visin subraya lo itinerante de la vida. Invita al discernimiento que evita la dispersin del espritu, un alegre saber de la vida llamado "discretio", el cual tiene esa sensibilidad para con la vida que deja resonar el todo del universo en la inefabilidad del individual concreto. Se trata de un conocimiento en equilibrio, en donde el hombre sabe por relacin a la totalidad. Todo saber fuera de los lmites produce un desequilibrio tanto en la historia como en la naturaleza de los elementos. En el cosmos simblico de Hildegarda la semejanza constituye la forma vinculante del universo. La enfermedad, por ejemplo, no es tanto una alteracin patolgica cuanto una interrupcin de la corriente vital que circula por la buena creacin; el restablecimiento viene por la simpata, el acompaamiento y la compasin con el que sufre. "Veriditis" es la fuerza germinante y creadora que lleva a plenitud los diseos de la semejanza, es el color verde en tanto principio de vida, crecimiento y fertilidad que sale del poder creador de Dios. El alma es la potencia verdeante del cuerpo. La existencia itinerante se cumple en el final de la historia como una celebracin en la que resuena el canto sinfnico de los ngeles y de los hombres. Ciertamente Hildegarda tiene una experiencia personal y comunitaria de los misterios de Dios. 'Viendo' esta restauracin, la describe as: "el fuego brilla sin quemar, como la aurora, el aire resplandece en toda su transparencia, el agua es clara y tranquila sin desbordamiento ni devastacin y la tierra aparece fuerte y plana, sin fragilidad ni defecto. Todo es calma y belleza... la noche ha terminado... Las tinieblas de la noche no volvern a levantarse y el da no terminar [...] La voz de una multitud, canta sinfnicamente la alabanza de los lugares celestiales. Se trata de una visin en plenitud pero dentro de la experiencia del extraamiento en esta vida y de la patria, inalcanzada an, del ms all". Sus narraciones apocalpticas (en el sentido de desvelar los fines ltimos) dan del universo una visin sorprendente de modernidad dnde la ciencia actual puede reconocerse: creacin continua, energa escondida en la materia, magnetismo. * Citando Hildegardadebingen.com.ar. * Va como complemento Las Pinturas de Hildegarda de Bingen. La cultura mstica * Las beguinas (XII-XIV): Las beguinas (XII-XIV): Continan la espiritualidad de Hildegarda y pertenecen a la mstica renana-flamenca. * Toms de Kempis (siglo XV) Toms pertenece a la escuela de msticos que se difundieron especialmente en el norte de Europa, de Suiza a a Holanda. Fue un seguidor de Geert Groote y Florentius Radewijns, los fundadores de los Hermanos de la Vida Comn. Sus escritos son de carcter devocional e incluyen meditaciones, cartas, sermones as como una biografa de Santa Lydwine -una mujer cristiana que dio muestras de virtud y perseverancia an en momentos de grandes dificultades-. Tiene la biografa de Groote, Radewijns y nueve de sus compaeros. Todas esas obras tienen el mismo sentido, estilo y fuerza de la Imitacin de Cristo como una prolongada meditacin de la vida y las bendiciones divinas. Todas sus obras son una permanente adoracin a Cristo. Espiritualidad jesutica La espiritualidad jesuita consiste en la forma concreta del seguimiento de Cristo que ilustran los Ejercicios ignacianos, las Constituciones de la CompaЏa, los escritos de Ignacio de Loyola, Jernimo Nadal , Luis Gonzlez de Cmara, Pedro Fabro, Francisco Javier. La Encarnacin de Cristo conduce a abarcar toda la vida concreta de las personas en el conjunto de su fe. No es slo una espiritualidad de vida ntima en relacin con Dios, pero tambin una accin concreta para encarnar en el mundo de hoy, el ideal cristiano. Espiritualidad monstica La espiritualidad monstica nace del evangelio, como la espiritualidad del catolicismo en general. Su ideal cristiano se plasma en "Reglas" de vida. Parte de sus experiencias y lleva al monje a apartarse de bienes y de la vida conyugal para vivir por el grande y absorbente ideal de la bsqueda de Dios. El ascetismo corporal se impone. Sus elementos destacados son el ayuno, la abstinencia, las velas nocturnas, la prctica del silencio, el trabajo manual, una autntica pobreza, la virginidad. Espiritualidad monacal Espiritualidad dominicana Los miembros de la Orden de los Hermanos Predicadores llamados tambin 'dominicos' viven en comunidad con los tres votos religiosos. "Los frailes, de acuerdo entre s por la obediencia, asociados en un amor ms elevado por la disciplina de la castidad, y dependiendo ms estrechamente unos de otros por la pobreza edifican primero en su propio convento esa iglesia de Dios que, mediante su trabajo, han de extender por el mundo" Toda su espiritualidad se dirige haca su misin principal de predicadores del evangelio, usando diversas formas de transmisin. Pgina de los Dominicos Las fuentes de la espiritualidad * La Santa Biblia (leda con una gran fuerza de espritu en comunin con la voluntad de Dios) * La Torh (los 5 libros de Mosheh) * Palabra de Dios * Sacramentalidad de la iglesia * Testimonio de la iglesia * Reconocimiento de nuestros hermanos. Vase tambin * Ver el portal sobre Espiritualidad Portal:Espiritualidad. Contenido relacionado con Espiritualidad. * Wikiproyecto:Espiritualidad, wikiproyecto sobre espiritualidad. |